
LYDIA JURADO
DISEÑADORA DE MODA
Inspirada por mis raíces flamencas y el legado familiar, desarrollé mi voz en la moda.
Me llamo Lydia Jurado Ortiz, creadora de Lydia Jurado Studio.
Nací el 3 de septiembre de 1998 en Mataró, Barcelona. Soy catalana con raíces andaluzas por ambas partes. Bailo flamenco desde los cinco años. Mientras zapateaba, mi madre cosía los trajes de flamenca y mi padre organizaba eventos de cante de este mismo palo. A su vez, toda mi familia trabaja entre tejidos y máquinas. Me crié rodeada del textil, el flamenco y muchas tradiciones andaluzas, como consecuencia de la emigración.
Siempre fui una mujer libre, independiente y amante de las diferentes tradiciones familiares. Desde las poesías de Federico García Lorca hasta la forma de ver la vida de Salvador Dalí.
En una etapa de mi vida, padecí lo que muchos jóvenes padecen: no saber qué camino escoger, no saber qué estudiar, no saber lo que realmente te gusta… Hasta que decidí adentrarme en el mundo del textil, algo que veía a diario, pero nunca le había prestado suficiente atención. Empecé a estudiar patronaje y moda con mucha inseguridad, pues, aunque me ilusionaba, no era algo que me motivara lo suficiente. Pero al conocerlo, estudiarlo, aprenderlo y trabajarlo, todo cambió. Y cuando ya tenía mi primer trabajo en este campo, aparecieron en mi camino unos estudios de diseño de moda. Al principio, no quería. Siempre había considerado este mundo como un hobby, pero finalmente tomé la decisión de seguir formándome.
Mis profesores recuerdan que, cuando llegué, me sentía pequeña, muy insegura con mi trabajo. No sentía que el diseño fuera mi mundo, no sabía cómo plasmar mis ideas y tenía claro que no quería dedicarme a esta profesión en el futuro. Sin embargo, después de dos años de formación, obtuve el diploma al mejor expediente de ese curso. Aprendí a creer en mí, a valorarme y a tener seguridad en lo que hacía. Fue en ese momento cuando decidí no detenerme.
Me subí a un avión dirección Sevilla, la cuna de la moda flamenca, y estuve formándome durante seis meses. Allí apostaron por mi propuesta, confiaron en mi trabajo. «Bastardas», mi primera colección, la colección que me definirá de por vida.
«Bastardas» se presentó en SIMOF, el Salón Internacional de la Moda Flamenca, en el concurso de Talentos Jóvenes, donde recibió una «mención especial» y el premio al mejor cartel. Fue la primera colección en la historia del Salón que presentó trajes de flamenca diseñados para figuras masculinas. Cuando mi primer modelo salió en la pasarela, vestido con mi primer traje de flamenca, confeccionado por mi madre y sonando de fondo «María la O», nació Lydia Jurado Studio, no la marca, que ya existía hacía meses, sino la fuerza, la confianza y la motivación para ser imparable.
Y así fue. Siempre fui una mujer independiente y libre, pero nunca había estado segura de lo que hacía. Gané confianza, fuerza y seguridad. Sentí que me escuchaba y respetaba, sobre todo por mí misma. Ya no importaban las voces exteriores ni la aprobación social, ya no importaba lo de fuera. En ese momento sentí alivio y paz conmigo misma, fue la primera vez que creé algo por mí sola. Fue la primera vez que me sentí plena con lo que hacía, después de tantos… ¿Qué me deparará el futuro? Lo tenía claro: no sabía dónde ni cómo, pero sí sabía de qué.
Lydia Jurado Studio no es solo una marca de moda, soy yo misma. Mi marca es la crianza de mis abuelos, las máquinas de coser de mi madre y mis abuelas. Es la niña que soñaba con ser algo en la vida. Es la joven que en su día se sentía reprimida y desmotivada. Es aquella estudiante insegura, pero también la mujer fuerte y confiada que representa, denuncia y lucha por todo aquello que le conmueve. Esta es mi marca y mi manera de hacer moda.
«No creo en las reglas fijas en la moda. Creo en vestir lo que dice quién eres, aunque a veces no tenga explicación. La identidad no se diseña, se siente.»
— Lydia Jurado






